Estilos de juego · Análisis
Fuera de juego: la regla explicada fácil y cómo las defensas usan la trampa del fuera de juego
El fuera de juego explicado fácil: cuándo hay posición adelantada según la Regla 11, cuándo es infracción y cómo una defensa sube a la vez para usar la trampa
Un jugador está en fuera de juego si, al pase de un compañero, está en campo rival por delante del balón y del penúltimo adversario y luego participa en la jugada. La trampa del fuera de juego usa esa regla: la defensa sube a la vez.
La regla condiciona cómo ataca y defiende cualquier equipo. Sin ella, los delanteros podrían esperar junto al portero. Con ella, la altura de la línea defensiva decide cuánto espacio hay a la espalda y lo arriba que puede jugar todo el bloque.
Fuera de juego, órsay y posición adelantada
En español la expresión oficial es fuera de juego, la que usa la Regla 11 de las Reglas de Juego. La Wikipedia en español recoge además fuera de lugar, posición adelantada, el anglicismo offside y su adaptación popular, órsay u orsai.
La táctica que explota la regla se llama trampa del fuera de juego: la defensa adelanta la línea en el momento justo para dejar al delantero fuera de juego.
La regla, sin tecnicismos
La regla la escribe la International Football Association Board (IFAB). Sus claves, con la terminología de la versión en español de la Regla 11:
- La posición: un jugador está en posición de fuera de juego si su cabeza, tronco o pierna (pie incluido) están, total o parcialmente, en el campo rival y más cerca de la línea de meta contraria que el balón y el penúltimo adversario. El portero suele contar como uno de los dos últimos.
- Brazos y manos no cuentan: la IFAB precisa que no se tienen en consideración las manos ni los brazos de ningún jugador, porteros incluidos.
- En línea no es fuera de juego: quien está a la misma altura que el penúltimo adversario, o que los dos últimos, está en posición correcta.
- En campo propio no hay fuera de juego.
Estar en posición de fuera de juego no es infracción por sí solo. Solo lo es si, en el momento en que un compañero juega o toca el balón, el jugador participa en el juego activo. La regla distingue tres formas: interferir en el juego, al jugar o tocar el balón; interferir a un adversario, por ejemplo impidiéndole jugar el balón o tapándole la visión; o sacar ventaja de esa posición, como cuando el balón le llega rebotado del poste, el larguero, un árbitro o un rival.
Hay excepciones. No hay fuera de juego si el balón llega directamente de un saque de meta, un saque de banda o un saque de esquina. Tampoco se sanciona al jugador que recibe un balón jugado voluntariamente por un adversario, salvo que se trate de una «salvada», es decir, una acción para detener un balón que va a portería. La sanción es un tiro libre indirecto para el equipo que defiende.
Cómo cambió la regla
La Wikipedia en español resume la historia en varias etapas. La regla de 1863 era muy estricta, aunque no universal: el jugador por delante del balón ya estaba en fuera de juego, así que solo se podía pasar hacia atrás. En 1866 llegó la regla de los tres adversarios: bastaba con tener a tres rivales por delante.
En 1925 el número bajó de tres a dos. Según la misma enciclopedia, se cree que la táctica de Billy McCracken, defensa del Newcastle United y uno de los primeros en usar la trampa del fuera de juego, empujó el cambio. Los goles se dispararon: la liga inglesa pasó de 4.700 tantos en 1924-25 a 6.373 en 1925-26, con el mismo número de partidos. Las defensas tuvieron que reorganizarse, como se cuenta en la guía del defensa central. En 1990 se decidió que el jugador en línea con el penúltimo adversario está en posición correcta: la duda, para el atacante.
La trampa del fuera de juego
La trampa convierte la regla en un arma. Cuando el rival va a dar un pase hacia delante, los defensas suben juntos, en el mismo instante. Los delanteros que un segundo antes estaban habilitados quedan en fuera de juego cuando sale el pase.
Necesita tres cosas:
- Una línea que se mueva a la vez: si un defensa se queda atrás, habilita a todos. Suelen mandar los centrales.
- Una señal: la línea sube cuando el poseedor baja la cabeza o va a golpear, no después.
- Presión sobre el balón: un pasador con tiempo puede esperar el desmarque; uno presionado, no.
El ejemplo más célebre es el Milan de Arrigo Sacchi. The Coaches' Voice explica que su defensa avanzaba como un bloque para cerrar al poseedor y dejar en fuera de juego a los posibles receptores, y que Sacchi pedía no más de 25 metros entre la defensa y la delantera. Franco Baresi daba la orden a Tassotti, Costacurta y Maldini. Ese Milan, en 4-4-2 y con defensa en zona, eliminó al Real Madrid de la Quinta del Buitre en las semifinales de la Copa de Europa de 1989, con un 5-0 en la vuelta. La final la ganó en el Camp Nou, el 24 de mayo de 1989: 4-0 al Steaua de Bucarest.
La Wikipedia en español recuerda que Sacchi defendía el fútbol total de Rinus Michels y abandonó el líbero tradicional. El catenaccio italiano prefería lo contrario: una línea baja con un líbero libre por detrás.
Por qué la usan los equipos
Una línea alta con trampa del fuera de juego encoge el campo. Los delanteros rivales no pueden esperar en el espacio a la espalda, las líneas propias se juntan y la presión funciona mejor porque hay menos sitio por donde jugar. Es la pareja natural del gegenpressing y de una defensa adelantada.
Los riesgos
Cuando falla, falla a lo grande. Si un defensa calcula mal el paso, o el pasador no está presionado y suelta el balón un instante más tarde, un delantero se queda solo ante el portero. Por eso los equipos que defienden arriba necesitan un portero que barra a la espalda de la línea, la tarea que antes hacía el líbero, y centrales rápidos para recuperar.
La tecnología ha subido la apuesta. Con el VAR y el seguimiento por cámaras, los márgenes mínimos se revisan con precisión. Una línea que sube tarde por unos centímetros se castiga con más regularidad, y una trampa que funciona por unos centímetros también vale.
Cómo reconocerla en un partido
Mira la línea defensiva, no el balón. Cuando el organizador rival recibe de cara, un equipo que usa la trampa sube en bloque, a menudo con un grito o el brazo en alto del central, y los delanteros se encuentran de pronto por detrás de la línea. Cuenta cuántas veces levanta la bandera el asistente en la primera parte: si son muchas, suele ser una trampa deliberada y no mala suerte de los atacantes.
¿Qué es el fuera de juego explicado fácil?
Un jugador está en fuera de juego si, cuando un compañero le pasa el balón, está en campo rival y más cerca de la línea de meta que el balón y el penúltimo defensor, y además participa en la jugada. Estar en línea no es fuera de juego.
¿Hay fuera de juego en un saque de banda o de puerta?
No. La Regla 11 dice que no hay infracción si el jugador recibe el balón directamente de un saque de meta, un saque de banda o un saque de esquina.
¿Los brazos cuentan para el fuera de juego?
No. Solo cuentan la cabeza, el tronco y las piernas, pies incluidos. La IFAB precisa que no se tienen en cuenta las manos ni los brazos de ningún jugador, tampoco de los porteros.
¿Qué es la trampa del fuera de juego?
Es una táctica defensiva en la que la línea de atrás sube a la vez justo antes de que el rival pase hacia delante. Así, los delanteros quedan en posición de fuera de juego cuando sale el balón.
¿Se dice fuera de juego, fuera de lugar u órsay?
Las tres formas se refieren a lo mismo. «Fuera de juego» es la expresión del reglamento en español; «fuera de lugar» y «posición adelantada» son variantes habituales, y «órsay» es la adaptación popular del inglés offside.
Prueba una defensa de cuatro adelantada en la pizarra táctica.
Fuentes y más información
- Regla 11 – El fuera de juego — IFAB
- Fuera de juego — Wikipedia
- Arrigo Sacchi — Wikipedia
- Arrigo Sacchi: AC Milan and Italy tactics — The Coaches' Voice
- Copa de Campeones de Europa 1988-89 — Wikipedia