Sistemas y roles · Análisis

Carrilero: el jugador que recorre toda la banda

El carrilero cubre solo toda la banda en los sistemas con tres centrales: arriba con balón, en la línea de cinco sin él. Ejemplos, riesgos y cómo verlo.

Los carrileros de un 3-5-2 destacados con flechas que recorren ambas bandas.
Imagen: Touchline Notes

El carrilero es el jugador de banda de un sistema con tres centrales, y tiene todo el costado para él solo. Con balón sube hasta dar la amplitud del equipo, a veces a la altura de los delanteros; sin balón baja junto a los centrales para formar una línea de cinco. El lateral de una defensa de cuatro tiene un extremo por delante con quien repartirse el trabajo. El carrilero de un 3-5-2 o de un 3-4-3 normalmente no tiene a nadie.

El puesto nació con la defensa de tres. Al añadir un tercer central había que quitar un jugador de algún sitio, y la solución fue fundir lateral y extremo en una sola figura por banda. Para el público de habla hispana el ejemplo fundacional está en la Argentina de Carlos Bilardo, que entre 1983 y 1990 usó carrileros muy ofensivos en su 3-5-2, antes de que ese dibujo se extendiera por Europa en los noventa. En la final del Mundial de 1986, Ricardo Giusti y Julio Olarticoechea daban el ancho por fuera mientras los stoppers y el líbero se quedaban atrás.

Los carrileros de Scolari y Conte

Los ejemplos posteriores son conocidos. El Brasil de Luiz Felipe Scolari ganó el Mundial de 2002 con tres centrales y Cafú y Roberto Carlos como carrileros, dos de los laterales más ofensivos que ha dado el fútbol. El Chelsea de Antonio Conte, con su 3-4-3, tenía a Victor Moses por la derecha y al español Marcos Alonso por la izquierda. Y en el Inter de Conte que ganó el Scudetto de 2020-21, las carreras de Achraf Hakimi por la derecha fueron una de las armas principales del equipo.

Amplitud y segundo palo en ataque

En ataque, la primera tarea es simplemente estar abierto y arriba. Pegado a la cal y a la altura de la defensa rival, estira esa línea y abre los medios espacios para los compañeros de dentro: los dos atacantes cerrados de un 3-4-3 o el mezzala que llega desde el mediocampo en un 3-5-2. La segunda es el segundo palo. Cuando la jugada está en la otra banda, el carrilero contrario suele ser el hombre libre al fondo del área, y muchos goles de estos sistemas nacen de un centro de un carrilero que remata el otro. Como no hay nadie más por fuera, también tiene que saber desbordar o centrar él mismo, no solo doblar y entregar.

El repliegue y cómo atacarlo

En defensa tiene que volver, y cuánto vuelve define al equipo. Si los dos carrileros bajan del todo, el equipo defiende en 5-3-2 o 5-4-1, cubre todo el ancho del área y es difícil de superar con centros, pero solo le quedan cinco jugadores para presionar y salir a la contra. Si se mantienen más arriba y saltan sobre los laterales rivales, el equipo presiona en algo parecido a un 3-4-3 y los centrales exteriores deben cubrir el espacio a su espalda. Muchos entrenadores mezclan las dos cosas: un carrilero agresivo y el otro prudente.

La forma clásica de atacarlo es obligarlo a elegir. Un extremo rival que se queda alto y abierto lo fija atrás y convierte la línea de tres en una de cinco pasiva. Un extremo más un lateral que dobla le dan dos jugadores que vigilar, y el central que sale a ayudarle deja un hueco por dentro. Los cambios de orientación rápidos son el otro método. En las transiciones, la espalda de un carrilero adelantado es el primer sitio que busca un contraataque, así que la vigilancia ofensiva debe estar preparada antes de perder la pelota.

Cómo reconocer a un carrilero

Para reconocerlo en un partido, mira la banda cuando el equipo recupera el balón: si el jugador más abierto sale desde la línea defensiva y termina a la altura de los delanteros sin que nadie le acompañe por fuera, es un carrilero. La frontera con el lateral se ha difuminado, porque muchas defensas de cuatro atacan con un lateral tan alto como cualquier carrilero mientras el otro se queda o se convierte en lateral invertido, que hace el movimiento contrario: hacia dentro.

En una defensa de cuatro esa misma banda la cubre un lateral, que tiene un central al lado y un extremo delante, así que comparte el trabajo ofensivo y suele partir más atrás que un carrilero.

En el 3-4-2-1 los carrileros son la única amplitud natural en ataque, porque los dos mediapuntas que juegan detrás del delantero se colocan por dentro, en los medios espacios.

El carrilero y el lateral comparten banda, pero no tarea: uno la recorre entera delante de una defensa de tres y el otro la comparte con un extremo en una línea de cuatro. La comparación carrilero o lateral los pone frente a frente.

¿Qué diferencia hay entre un carrilero y un lateral?

El lateral forma parte de una defensa de cuatro y suele tener un extremo por delante, así que comparte la banda: defiende primero y ataca cuando puede. El carrilero juega con tres centrales detrás, no tiene extremo y se hace cargo de todo el costado en las dos direcciones. Parte más arriba, ataca más y necesita la cobertura del tercer central para hacerlo.

¿En qué sistemas juega un carrilero?

El carrilero aparece en los sistemas con tres centrales, como el 3-5-2, el 3-4-3 o el 3-4-2-1. Al añadir un tercer central había que quitar un jugador de otra zona, y la solución fue fundir lateral y extremo en una sola figura por banda. Sin balón, el carrilero baja junto a los centrales y el equipo defiende en 5-3-2 o 5-4-1.

¿Quién popularizó el carrilero?

Para el público de habla hispana, el ejemplo fundacional es la Argentina de Carlos Bilardo, que entre 1983 y 1990 usó carrileros muy ofensivos en su 3-5-2. En la final del Mundial de 1986, Ricardo Giusti y Julio Olarticoechea daban el ancho por fuera. Después llegaron Cafú y Roberto Carlos en el Brasil de 2002 y Achraf Hakimi en el Inter de Conte.

¿Cómo se ataca a un carrilero?

La forma clásica es obligar al carrilero a elegir. Un extremo rival alto y abierto lo fija atrás y convierte la línea de tres en una de cinco pasiva. Un extremo y un lateral que dobla le dan dos jugadores que vigilar, y el central que sale a ayudar deja un hueco por dentro. Los cambios de orientación rápidos y los contraataques a su espalda completan el plan.

Explora esta posición en la pizarra táctica.

Fuentes y más información

  1. Wing-backs: football tactics explained — The Coaches' Voice
  2. The 3-5-2 formation: five key points — The Coaches' Voice
  3. The 3-4-3: football tactics explained — The Coaches' Voice