Sistemas y roles · Análisis

Falso nueve y delantero centro: el 9 que baja y el 9 que rompe

El falso 9 baja al mediocampo y deja a los centrales sin referencia; el delantero centro fija a la defensa y remata. Tabla, el 2-6 de 2009 y la final de 2012.

Dos campos uno al lado del otro, ambos con un 4-3-3. Izquierda: el falso nueve en rojo con una flecha que baja hacia el mediocampo. Derecha: el delantero centro clásico en rojo con una flecha que rompe a la espalda de la defensa.
Imagen: Touchline Notes

El falso nueve parte como delantero centro y baja al mediocampo, arrastra a un central o deja a los dos sin nadie a quien marcar. El delantero centro clásico se queda arriba entre los centrales, los fija, rompe a su espalda y marca él mismo la mayoría de los goles.

Los dos ocupan el mismo sitio en la alineación. Lo que cambia es la dirección: uno va hacia el balón y el otro se aleja de él, hacia la portería. Esa elección decide quién marca a quién y quién hace los goles. Los artículos sobre el falso nueve y el delantero centro cuentan la historia completa; aquí los ponemos frente a frente.

Falso nueve Delantero centro clásico (el 9)
Dónde juega Parte arriba y recibe entre la defensa y el medio rivales En la última línea, entre los centrales o delante de ellos
Trabajo principal Asociarse, crear superioridad en el medio, habilitar a los que llegan Marcar, romper al espacio, aguantar de espaldas
Efecto sobre los centrales Les plantea un dilema: seguirlo y abrir un hueco, o dejarlo girarse Los ocupa y obliga a la línea a retroceder
Quién marca Los extremos y los centrocampistas que llegan al área Sobre todo el propio nueve
Sin balón Presiona tras pérdida y tapa pases como cualquier punta Inicia la presión sobre los centrales
Sistemas típicos Punta único de un 4-3-3 Punta único de un 4-3-3 o un 4-2-3-1, o uno de dos en un 4-4-2 o un 3-5-2
Ejemplo conocido Lionel Messi en el Barcelona de Guardiola Robert Lewandowski, Fernando Torres en la final de 2012

Los dibujos numerados muestran dónde empieza el nueve en cada sistema: el 4-3-3 y el 4-2-3-1 tienen uno; el 4-4-2 y el 3-5-2, dos. El falso nueve casi siempre es punta único, porque con un compañero arriba los centrales siempre tienen a quién marcar.

Qué le hace cada uno a los centrales

Aquí está el centro de la diferencia. El delantero centro juega contra los centrales. Vive en su espalda, ataca el espacio detrás de ellos y ocupa sitios fijos en el área, como el primer palo. Wikipedia en español lo describe como el encargado de anotar la mayoría de los goles del equipo, con dominio del tiempo y el espacio para rematar. Cada vez que amenaza la espalda, la línea retrocede y crece el espacio para sus compañeros.

El falso nueve juega lejos de ellos. Wikipedia y The Coaches' Voice describen el mismo dilema: si un central lo sigue al mediocampo, deja un hueco detrás para los que llegan; si se queda, el falso nueve tiene tiempo para girarse y pasar o regatear. Roberto Martínez, citado por la UEFA, lo explicó con sencillez: los centrales no lo van a seguir hasta el final. Así que el falso nueve acaba libre en la frontal, de cara a la portería.

Con balón

El trabajo del nueve se concentra cerca de la portería. Wikipedia en español habla del ariete clásico: el que espera en el área a que sus compañeros le den el balón, con buena puntería, juego aéreo y remate potente. Es la referencia hacia la que juega el equipo.

El falso nueve necesita recursos de centrocampista en el puesto de delantero: regate para aprovechar el espacio entre líneas, pase corto para combinar con el medio y visión para encontrar a los que llegan desde atrás. Como va hacia el balón, añade un hombre al mediocampo y crea superioridad ahí. El coste es que no hay nadie en el centro del ataque hasta que llega otro.

Sin balón

The Coaches' Voice señala que el falso nueve sigue haciendo el trabajo de un delantero cuando no tiene la pelota: presiona tras pérdida y tapa los pases hacia el mediocampo rival. El delantero clásico hace lo mismo, pero desde más arriba, normalmente apretando al central que tiene el balón.

Quién marca y qué necesita cada uno

Con un delantero centro, el balón va a él en el área. Los extremos pueden ser centradores que se quedan abiertos, y los centrocampistas pueden ser pasadores y recuperadores en lugar de goleadores.

Con un falso nueve, los goles tienen que salir de otro sitio. Wikipedia en inglés recuerda que el hueco que deja el central que lo sigue es para los compañeros que llegan lanzados. The Coaches' Voice añade que los extremos de Messi eran a menudo delanteros a pierna cambiada que entraban hacia dentro a buscar el pase al hueco. Por eso un falso nueve necesita extremos que marquen y centrocampistas que lleguen al área, como un box to box o un mezzala. Sin esas carreras, un falso nueve es solo un equipo sin delantero.

Dos partidos que lo explican

El partido de referencia es el Real Madrid 2-6 Barcelona de mayo de 2009 en el Bernabéu. Según el análisis de Álex Delmás para StatsBomb, a los siete minutos Messi cambió su sitio con Samuel Eto'o y pasó de la banda derecha al centro para bajar a recibir. La defensa del Madrid no supo cómo colocarse. Messi marcó dos goles y dio el pase del primero a Thierry Henry.

La final de la Eurocopa 2012, en Kiev, el 1 de julio, enseña los dos papeles en el mismo partido. España ganó 4-0 a Italia con Cesc Fàbregas, centrocampista de origen, como punta: según Wikipedia en inglés; la ficha de Wikipedia en español lo apunta como centrocampista con el 10. Ningún nueve marcó los dos primeros goles: David Silva, de cabeza tras un pase atrás de Fàbregas, en el minuto 14, y el lateral Jordi Alba en el 41. Luego llegó el contraste. Fernando Torres, un delantero centro de verdad, sustituyó a Fàbregas en el minuto 75, marcó en el 84 y dio el cuarto gol a Juan Mata en el 88.

The Coaches' Voice cita otros falsos nueves: Roberto Firmino con Jürgen Klopp en el Liverpool, Harry Kane con José Mourinho y Gareth Southgate, y Karim Benzema en el Real Madrid, cuyo movimiento abría espacio para las carreras de Cristiano Ronaldo. En su informe de 2021, la UEFA nombró a Lewandowski y a Romelu Lukaku como nueves auténticos.

Cómo distinguirlos en un partido

Mira al delantero centro cuando su equipo tiene el balón en campo propio. Si vuelve hacia el círculo central y la pide al pie, es un falso nueve. Si se queda en la espalda del último defensa, es un delantero centro. Después mira a los centrales rivales: contra un falso nueve, uno sale una y otra vez; contra un nueve clásico, mantienen su línea. Por último, fíjate en quién llega al área cuando el balón va a la banda: si los primeros son los extremos y los centrocampistas, el nueve era falso.

Cuándo un entrenador elige uno u otro

El falso nueve encaja en un equipo que domina la posesión y tiene extremos goleadores. Rinde mejor contra centrales a los que les gusta salir, porque cada paso que dan abre espacio detrás. Sufre contra un bloque bajo compacto, que no deja sitio al que bajar, y deja al equipo sin rematador para los centros y los balones largos.

El delantero centro encaja en un equipo que quiere una referencia: centros, envíos largos y contragolpes rápidos. Contra una defensa adelantada, un nueve que rompe a la espalda es la amenaza más directa que existe. Muchos equipos tienen los dos perfiles y eligen según el rival, o cambian durante el partido, como hizo España con Torres en 2012.

¿Qué diferencia hay entre un falso 9 y un delantero centro?

El delantero centro se queda arriba entre los centrales, rompe a la espalda y marca la mayoría de los goles. El falso 9 parte del mismo sitio, pero baja al mediocampo a recibir, obliga a los centrales a elegir entre seguirlo o mantener la línea y deja que lleguen otros a marcar.

¿Un falso 9 es un delantero?

En la alineación, sí: es el jugador más adelantado y ocupa el puesto de nueve. En el juego se comporta más como un mediapunta, recibe entre líneas y crea para otros, aunque cuando se pierde el balón presiona como un delantero.

¿Para qué sirve jugar con falso 9?

Para ganar el mediocampo y desordenar a los centrales rivales. Al bajar añade un hombre en el medio, y si un central lo sigue queda espacio a su espalda para extremos y centrocampistas. Funciona mejor en equipos de posesión con extremos que marcan.

¿Quién es el mejor ejemplo de falso 9?

La respuesta habitual es Lionel Messi con Pep Guardiola en el Barcelona, empezando por el 2-6 del Bernabéu en mayo de 2009. Cesc Fàbregas con España en la Eurocopa 2012 y Roberto Firmino en el Liverpool son otros ejemplos conocidos.

Puedes poner un 4-3-3 en la pizarra táctica.

Fuentes y más información

  1. Messi Moments with Álex Delmás: Real Madrid 2-6 Barcelona, May 2009 — StatsBomb
  2. Final de la Eurocopa 2012 — Wikipedia en español
  3. Delantero — Wikipedia en español
  4. The false nine: explained — Coaches' Voice
  5. The No9s: Guardiola's double false nine, Messi the original, and the real nines — UEFA